Gran polémica ha causado un chiste hecho por el lagarto Murdock en el programa Hazme Reir, de Chilevisión. Polémica extraña, pues se las emprende contra un mono, si, un personaje, que es reconocido por sus faltas al sentido común, por ser políticamente incorrecto, al punto de lo inmoral, es eso a lo que se le llama humor negro. Es extraño que se ponga el grito en el cielo por lo que dice o piensa un personaje, algo a quien no se le puede culpar, pues en realidad no existe. Es como pensar que Daniel Muñoz realmente ahogaba a los gatitos chicos cuando hacía a el malo. Esta polémica no dista mucho de las veteranas que insultan al actor que personifica al malo de su teleserie de la tarde. Culpamos a los guionistas? a quién lo interpreta? Pues ellos solo le dan vida al personaje, y para hacerlo deben ponerse en su lugar, empáticamente adoptar el punto de vista del personaje, lo que no los convierte en homófobos tal como el creador de un asesino no se convierte en tal. Culpar al editor o al canal es incluso fomentar la censura. Más bien esto es síntoma de lo pequeños que somos como sociedad, que realmente no aceptamos al otro como legítimo otro, si no que sólo nos auto censuramos para que no piensen mal de nuestra opinión. Una sociedad realmente “tolerante” estaría abierta incluso a reir de estos temas, pues lo entendería como lo que es, humor, como los dichos de un personaje cuya característica es la falta de criterio, y eso justamente lo que lo hace gracioso. Los chistes crueles de Murdock no nos invitan a reirnos de los discapacitados, negros, judios o quienes estén de turno en el columpio, nos invitan a reirnos de la falta de tolerancia, y a auto analizar si nosotros mismos somos realmente tolerantes. Quizás me equivoque y quienes están detrás del muñeco sean realmente una manga de nazis, pero al menos, a mi parecer, esta polémica es simplemente un mal chiste.
Si canciones como esta marcaron mi infancia, con razón soy tan complicá pa’l amorsh xD !
<3










